jueves, 16 de febrero de 2012

Lut y sus espectros del atardecer.


 
Lut y sus espectros del atardecer.
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Y suenan las campanas de la cuidad maldita, ha llegado la hora de las penumbras de la represión mental hasta quebrarse, del martirio.
Vuelan los últimos pájaros que daban vida a las veredas y los techos parecen estirar sus sombras sobre el pavimento. Llega el atardecer. Todos corran hacia adentro!
Fantasmas vendedores de almas comienzan a rodear las viviendas, tentándolos con la oscuridad eterna y siempre encuentran una puerta abierta…entonces comienza la redada.
Con  movimientos casi reptiles tratan de colarse en nuestro ahora, en tu presente, en tu cuerpo. Desconectando el trabajo cerebral se filtran y asfixian el alma. Mueran! Mueran! Puedo desear, cuanto oigo el crepitar de almas.
Pero ese tormento no dura mucho más que minutos de gotero, son lamidas de pánico de un diablillo terrible, el atardecer es en esta ciudad, un matador de la cordura.
Y entonces sus sombras se alargan hasta perder toda forma, se cierra la puerta que une nuestros mundos y nos libramos de su andar asqueroso. Los  jadeos espectrales se van con la última luz de la tarde y el corazón calma el galope en nuestros pechos.
Lut vuelve a ser una normal y tranquila cuidad, algunos conservarán lo suyo otros esperarán el siguiente arribo del infierno, como siempre, como en todos lados. Pero una clase de amnesia caerá sobre todos, dejando a un lado estos espectros y yo, al vender mi alma aún corro las cortinas antes de la media tarde…Primero se llevan el alma, luego te desconectan el corazón.


domingo, 5 de febrero de 2012

Volcar en tu silueta


Esta curva es demasiado suave, lenta, jugosa y así me enredo en tu silueta y vuelco,
Vuelco lejos, vuelco fuerte…vuelco dentro de ti.
Y esa danza de bordes tersos me hunde los dedos en la carne y me sufro a mí misma.
Envolviéndome en tus palabras y en las caricias me apaño para un sueño mucho más bonito. Durmiendo en la mentira.
En un  abrir y cerrar de ojos, que lucen como cortinas para tu luz tenue, me desnudo en tu presencia, cuerpo y alma, arma y cuero.
Me rindo a tus pies y beso la gracia de mi miseria, pero nada importa en este invierno azul, donde accidentalmente he volcado y me vela la muerte.
Entera y en vano…completamente he caído.



viernes, 3 de febrero de 2012

No más dolor.


Una trampa es el perfume a tu paso y las alas a tus espaldas
El averno disfrazado de paraíso y en tus palabras puñaladas.
Turno de caer cuesta abajo en las tumbas preparadas.

La comodidad me retuerce el cuello por las noches
Me desnuda de piel y me quema la carne en tiernos roces.
La hipocresía de la que no conozco me traiciona entonces.

Y allí estaré recibiendo tus patadas con gratitud, como si fuera afecto
Y me sentaré a tu lado porque así lo quiero y sé que no eres perfecto
Y me dedicaré solo a respirar, porque soy esclavo de tus defectos.

Abre las puertas del cielo o los párpados de tus ojos ciegos, que para mí es lo mismo
Abre las jaulas, las paredes de tu hermetismo.
Déjame trepar hasta las alturas de tu presencia ahora mismo
O baja los peldaños de donde siempre has estado subido.

Cerremos el grifo para cesar estas corrientes de sangre porque es en vano.
En esta guerra no peleamos, somos víctimas y para ti simplemente no estamos.
Usar y destruir, pisar donde sea para llegar cada día más alto.
De esa filosofía no sabemos y desde nuestra pureza morimos y actuamos.





miércoles, 25 de enero de 2012

Mensaje falso.


Decirle al deseo que la paz sería su mayor gloria.
Callándole las palabras, atinando un puntapié grosero.
¡Tapándole su nariz evitando que respire…!
Y mirando con ojos de plástico…
trayendo este mensaje falso.

Y vas por allí sufriendo tus propias puñaladas.
Relamiendo de entre tus dientes el dolor ajeno
Y nos preguntamos quien somos…aquí
parados sobre la alfombra carmesí,
que teñimos con tu sangre.

Arrodillados succionando tus venas,
¡Así continuamos…!
Y yo gritar puedo gritar pero la voz se extingue
Cuando el corazón se aprieta,
consumido por las llamas en la visión de la avaricia,
que la multitud reniega pero aun aclama.
Miseria, solo quiero una tregua.
Miseria, sigue siendo
la enfermedad del alma.