viernes, 30 de diciembre de 2011

Brisa y destiempo al tiempo.


Brisa de la tarde, fresca y veraniega.
Vuela mi cortina, vuela la distancia como mi mente vuela.
Recorriendo entre las telas corro el lienzo del recuerdo
Y en tus piernas me acuesto, bajo tu mentón me duermo.
Brisa de la tarde que me regala un ensueño
Un dormitar placentero en el refugio del pasado,
cálido y terrible, como la vida, como la muerte
como un pasaje hasta tocar la comodidad de lo que no puede cambiarse.
Todo premeditado en un tarot mentiroso del que sigues ajeno.
Brisa de la tarde has que con las nubes se cubra el cielo
que la luz cegadora de la distancia me oprime el pecho.
Luz que me seduce tras los vidrios, refracta penas y adversidades
En la tarde, en esta brisa que remueve las cortinas junto con mi deseo perverso
de volver al pasado y cambiarlo todo…
Todo, todo en una explosión de violeta que me devuelve al piso,
al irrevocable ahora que casi está terminado, sellado y puesto en una bóveda.
A la que volveré otra vez como objeto que sobrepasa al tiempo.
Tiempo que desde hoy es brisa a la tarde de algún mañana.


1 comentario:

  1. El viento trae recuerdos, pero también buenas nuevas... Un abrazo, Euge y feliz año!

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